Worldreader fue una iniciativa que puso
en marcha iREAD en 2010, y del que acabamos de conocer los resultados, con intención de mejorar el uso de la lectura en
lugares aislados como África, donde en algunas zonas, el acceso a
libros es algo muy dificultoso.
Esta inciativa se inició con llevar la
lectura a poblados aislados de Ghana mediante el Kindle de Amazon,
debido a su sencillo uso, posibilidad de conexión a internet y al ya
comentado otras veces, muy buen Servicio de Atención al Cliente.
Los resultados
de llevar los Kindle a las clases fue un aumento de la interactividad en
la escuela, mayor dinámica de trabajo y una mejor interacción con los
hogares de esos niños (pues los niños podían leerles distintos libros y
relatos a otros familiares).
| Explicando a los alumnos (mediante la caída de un huevo) la fragilidad de las pantallas de ereaders |
El problema
surgió cuando empezaron a romperse las pantallas de muchos de estos
ereaders. Según iREAD, tanto los niños como los familiares, no estaban
acostumbrados a usar dispositivos "tan delicados". Como veréis en la
imágen superior, responsables de iREAD intentaron concienciar a los
alumnos explicándoles como de "delicadas" pueden ser dichas pantallas,
pero ¿qué hacer con los dispositivos ya dañados?
Se produjo
entonces la necesidad de aprender algo más sobre el funcionamiento de
dichos dispositivos y se crearon "talleres de reparación" con
voluntarios de Ghana, que con la ayudad de técnicos, aprendieron a
reparar y cambiar las pantallas de los ereaders, entre otras
reparaciones.
| Reparando Kindles |
Curiosamente
todo esto ha tenido repercusiones en el mercado mundial de ereaders.
Pues en iREAD se percataron que el 90% de las incidencias con los
ereaders eran problemas de rotura de pantallas, por lo que se pusieron
en contacto con los fabricantes que pusieron en sus manos pantallas
reforzadas que estaban siendo desarrolladas. La incidencia de pantallas
rotas disminuyó a un 50%. Dichas nuevas pantallas, testadas en África,
fueron añadidas en las pantallas de los modelos actuales.
Además, se
percataron de que las fundas protectoras, que empezaron a usar, no
podían lavarse (en África lógicamente era más propensas a dañarse y
ensuciarse) e incluso no siempre evitaban la rotura de las pantallas en
todos los casos, por lo que manos a la obra crearon sus propias fundas
protectoras más adecuadas. Ahora se están planteando añadir placas
solares a las fundas para paliar
la falta de acceso a la electricidad que muchos padecen.
Todo este proyecto (junto a uno similar en Kenya) ha sido patrocinado y financiado por Amazon, el Gobierno de Ghana, USAID, Random House y la Fundación del FC. Barcelona.
Una inciativa cultural interesante de la cual podéis obtener más información en la página oficial de Worldreader.
Una inciativa cultural interesante de la cual podéis obtener más información en la página oficial de Worldreader.
